Estética dental
La estética dental es una rama de la odontología que se ocupa de problemas relacionados con la armonía bucal, marcándose el objetivo de conseguir la sonrisa perfecta.
La estética dental tiene como objetivo mejorar la apariencia general de los dientes. Esto se consigue mediante la alineación y posición (tratado con ortodoncia), el color, el tamaño y la forma de los dientes.
El blanqueamiento dental es el tratamiento perfecto para mejorar el color del diente y es uno de los más solicitados en las clínicas dentales. Mediante esta técnica se consigue disminuir en varios tonos el color de la pieza dental de forma mínimamente invasiva. Este tratamiento no tiene efectos secundarios, aunque se debe realizar siempre bajo la seguridad y supervisión de un profesional cualificado.
¿Hay diferentes tipos de blanqueamiento?
Existen 3 tipos de blanqueamiento dental
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Blanqueamiento dental en clínica: Este tratamiento se realiza en clínica ya que contiene alto procentaje de peróxido de hidrógeno. Se puede aplicar directamente sobre el diente, aunque algunas veces se necesita una lámpara LED de luz fría. Este tratamiento es efectivo desde la primera sesión, aunque algunas veces se requiere una segunda.
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Blanqueamiento dental en casa: Mediante este tipo de blanqueamiento el paciente se lleva a casa unas férulas (superior e inferior) donde aplicará el producto blanqueante siguiendo los pasos marcados por el odontólogo para obtener el resultado deseado. Este sistema suele durar varias semanas y se suele aplicar durante unas horas diarias.
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Blanqueamiento dental combinado (clínica y casa): La combinación de los sitemas anteriores favorece al paciente ya que se potencian los beneficios de cada uno de los sistemas consiguiendo unos resultados ansiados.
Cuando la preocupación del paciente es la forma y/o el tamaño del diente y queremos corregirla podemos hacerlo mediante carillas dentales.
El tratamiento de carillas dentales consiste en adherir al diente una fina lámina de composite o cerámica en la zona vestibular de éste, es decir, en la zona que queda visible del diente cuando sonreímos. Esta fina lámina se crea a medida en cada paciente para que se establezca una armonía entre ellos. Con este procedimiento se puede recuperar la estructura y estética dental solucionando problemas de tinción (como los causados por las tetraciclinas), roturas del esmalte (causadas principalmente por bruxismo), diastemas y apiñamiento.
Las carillas dentales suelen ser de dos tipos, de composite o de cerámica.
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Carillas de composite: Son finas láminas de resina moldeable de alta estética que se colocan directamente sobre el diente. Éstas son muy resistentes. Se pueden aplicar en una sola sesión en clínica y el coste es notablemente inferior respecto a las carillas de cerámica.
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Carillas cerámicas: Están hechas a base de cerámica utilizada para todo tipo de restauraciones muy similar al color del esmalte. Presentan una resistencia mayor que las de composite. Requieren de dos visitas para su colocación, una para preparar el diente y tomar registros y otra para colocar.